Edificación de bajo consumo

"La energía más económica es aquella que no se gasta", concepto de Passivhaus.

  • Según la normativa europea actual Directiva 2010/31/UE relativa a la eficiencia energética de los edificios, traspuesta parcialmente con el RD 235/2013, se establece que para el año 2018 todos los edificios públicos deberán construirse bajo la filosofía del consumo energético casi nulo. Y para el año 2020 esta circunstancia tendrán que cumplirla el resto de edificaciones.
  • Las grandes fuentes energéticas existentes en nuestro planeta, como el carbón, el petróleo o el gas, tienen una vida limitada. Es necesaria la utilización de energías renovables, como la energía eólica, solar o geotérmica.
  • El consumo de energía final del Sector Edificación y Equipamiento representa el 26,1% del consumo de energía final nacional para usos energéticos (42,5% está destinado a calefacción, un 19,6% a ACS, un 19,4% en el equipamiento, un 9,6% en iluminación y un 8,9% en refrigeración). A la vista de este análisis (datos del Plan de Acción de ahorro y eficiencia energética 2011-2020. IDAE, 2011) sobre la ineficiencia energética del parque edificado español, parece demostrarse el enorme potencial del sector para mejorar la eficiencia energética, reducir el consumo y las emisiones y evitar situaciones de pobreza energética en la población.

 


La simulación energética y la medición de consumos se convierten en herramientas imprescindibles en los procesos de diseño previo, en el proyecto constructivo, o en la rehabilitación energética de los edificios. Esto nos permitirá prever estrategias en el desarrollo de nuevos edificios de alta eficiencia, así como para la valoración y análisis de Medidas de Ahorro Energético en los edificios existentes.
Para lograr estos objetivos se seguirá un proceso desde el diseño del edificio,

  • Conseguir una demanda mínima de energía,
  • Consumirla lo más eficiente y eficazmente posible,
  • Que el origen de la energía sea lo más renovable posible y
  • Gestionar esa energía.

 


Para conseguir un edificio de bajo consumo energético es necesario un enfoque global de diseño, con unos objetivos, teniendo en cuenta diversos factores como climatología, forma del edificio, materiales de construcción, aislamientos, huecos, iluminación, etc.  Todo esto hará que sólo un equipo multidisciplinar compenetrado apoyado en técnicas de simulación pueda alcanzar el objetivo marcado.