Monitorización

“Lo que no se mide, no existe y, además, no puede mejorarse". Sería imposible conseguir en la práctica mejoras constantes de la eficiencia energética, sin medirla.

Al realizar medición de consumos en las instalaciones térmicas de climatización (calefacción, refrigeración y ventilación) y producción de agua caliente sanitaria (ACS), tanto en los edificios de nueva construcción como en las reformas realizadas en los edificios existentes podemos medir la eficiencia energética.

 


La eficiencia energética es la suma de diversos factores como el diseño, montaje y posterior mantenimiento. Existen factores externos como la severidad de las temperaturas (u otros factores climáticos intertemporales) desde la puesta en marcha o el crecimiento de la carga del edificio, que influyen en la cuantificación de los ahorros y provocan un desajuste en estas labores de control. Será necesario diseñar y proponer una metodología de verificación y medición de los consumos.

En edificios nuevos, una vez puesta en marcha la instalación, si se realizan mediciones se pueden comprobar resultados reales con resultados esperados convirtiéndose así en una herramienta imprescindible para comprobar y mejorar las instalaciones, o determinar si fuera necesario, el rediseño del proyecto e implantación de nuevas medidas.


En edificios existentes, midiendo consumos se pueden descubrir fugas y averías en los sistemas, cuantificar correctamente los ahorros con la mejora de las instalaciones y una vez puesta en marcha la nueva instalación, se puede comparar y obtener el ahorro energético obtenido.