Calificación

Certificado de Eficiencia Energética


Se define como la descripción de las características energéticas del edificio, que aporta información a los usuarios de la bondad de las mismas, así como la posibilidad de mejorar dichas características.

En el caso de los edificios de nueva construcción, existen dos fases en el proceso del Certificado Energético (dos tipos de certificados), ambos suscritos por el técnico competente:

  • El certificado de eficiencia energética del proyecto: Contiene la información sobre las características energéticas y la calificación del proyecto.
  • El certificado de eficiencia energética del edificio terminado: Verifica las características energéticas y la calificación que obtenida previamente en la fase de proyecto con la del edificio terminado.

 

 


En el caso de los edificios existentes el certificado es la documentación que contiene información sobre las características energéticas y la calificación de eficiencia energética de un edificio existente o parte del mismo. Deberá renovarse cada diez años o podrá sustituirse por uno nuevo cuando el propietario lo desee, por ejemplo cuando introduce medidas de eficiencia energética que le hayan permitido mejorar la calificación energética.
El CEE facilita cierta información sobre la eficiencia energética, pero que siempre es posible realizar un diagnóstico energético más completo de un edificio, por ejemplo a partir de herramientas como las auditorías energéticas.

Calificación de eficiencia energética

La calificación es la expresión de la eficiencia energética del edificio o vivienda y se expresa con indicadores energéticos mediante la etiqueta de eficiencia energética. La calificación energética del edificio o vivienda existente se obtiene de comparar los consumos de este con unos valores definidos de partida que dependen de la zona climática, del tipo de edificio, etc.




Cada edificio o vivienda que esté certificado, contará con una etiqueta de eficiencia energética que mostrará dos indicadores: emisiones de dióxido de carbono y consumo primario de energía no renovable. El edificio, por tanto, estará calificado en una escala que va desde la letra A (la más eficiente) a la G (la menos eficiente), en ambos indicadores.